CONVERSACIONES PERSONALES

Tan sólo será un aloborar mi historia.. cuando nosé si lo vivido fue parte de lo indicado como real o es tan sólo parte de mis elucubraciones mentales.. hechas deseos

lunes, agosto 15, 2005

Eso de ser padre..

Ya ha pasado un año y medio de que he sido bendecido con Aldana, tengo algunas señas, palabras me surguen. Pero lo que anima es que hace rato tenía pensado escribir respecto a mi familia.. uno a uno los iba ir integrando. Pero en este fin de semana largo con eso de tener maestros en la casa trabajando.. con todo lo que eso significa, de que siempre falta algo, de que hay que ir a cambiar algo, pero que esto era así pero va a quedar de esta otra forma, eso pequeños cambios que no se notan y siempre.. siempre son para mejor. La cosa es que debiamos relajarnos con Mili, salir, compartir con amigos, no estar en la casa, por que la casa nos cansa. Salimos el sabado a la casa del profe, donde siempre se comparte bajo el amparo de un buen vino y donde tambien nos deleitamos con las destrezas culinarias de Mili. Y el domingo en la noche estabamos donde los pepos, nosé que le ocurrio al Pepe, hablabamos de la muerte, de la trascendencia, él estaba resfriado, habíamos bebido, las empandas se habían pegado, una serie de cosas se habían conjugado, la cosa es que se emocionó, hablo de la importancia de un hijo, de lo impensable de verse sin uno, y yo nunca lo había visto así, y no habíamos bebido tanto.
Mi experiencia.. gracias a mi compañera y su generosa bondad, fue privilegiada, siempre estuve, he estado y estaré con mi hija, por acuerdos y condiciones he asumido los tiempos de mi hija. Estar con ella no es cosa facíl, la posibilidad de conocerla de adentrarme en sus formas y modos, son realmente exigencias que me sobrepasan muchas veces a mi condición masculina, a ratos no hay paciencia pero me llega la claridad de que es mi hija, de que todo es por protegerla, cuidarla, de que conmigo es la persona con cual mejor puede estar, y con su madre obvio. Se me viene a mi el día que fuimos a la ecografía, estabamós con los niños, Felipe nos dice que es niñita, y yo impavido, cero reacción, y eso peso, Mili en sus emocionalidades siempre me lo saca en cara, eso de querer un niñito, pero para mi no era importante, si hasta siempre tuve pensado su nombre, a los quince años en un divagar mental por las calles de mi San Miguel, habia mentado en el nombre, me sonaba suave, silencioso, original, literario pero ya conocía del nombre de mi hija, ahora bastaba que apareciera. Reconozco así esta nueva oportunidad que tenemos los padres ahora, se nos permite la emocionalidad, se nos permite ser seres importantes en la vida de nuestros hijos, no es que antes no lo fuera, pero la presencia ahora es distinta. En acciones que antes se nos estaban supeditadas, hay más relación de piel con nuestros hijos, hay más besos, más caricias, sobre todo reconozco más humanidad, en el hecho de que nos podemos equivocar, tenemos que reconocernos frágiles, eso del sexo fuerte nosotros, eso no lo he visto entre nosotros. Veo en mi hija un ensayo de generación en donde no sabemos si la influencia de este nuevo padre va ser para bien o para truncar a los cabros.. pero guardo la certeza de que no va a ser así, habrá menos culpa, menos trancas emocionales, más fragilidades reconocidas.. quiero a mi hija más feliz.. que sea feliz.. sólo eso. Esto esta especialmente pensado en Daniel, María, Beatriz Antonia, Joaquina, Vicente, Sofia, Valentina, Valeria, Diego, Ricardito, Rebeka
.. y sobre todo en los mios.. Nicolás, Renato y mi hermosa Aldana